miércoles, 2 de septiembre de 2009

Las librerías de Viena

Siempre que salgo al extranjero vuelve la sensación de que las librerías en España no están al nivel de las de Europa. Primero, porque hay muchas menos de las que se encuentran en otros países (evidentemente, porque también la demanda es mucho menor...). Segundo, porque en España las librerías están pensadas para que el cliente quiera marcharse cuanto antes. Casi ninguna se diseña como lugar en el que permanecer, a excepción de las salas de presentaciones o cuentacuentos. Y en general, su tamaño, y por tanto, su fondo, deja mucho que desear...
En Viena hay muchísimas librerías, hasta el punto de resultar sorprendente (pero también tienen tiendas de música, ¿hace cuánto que visteis la última...?). La mayoría son generalistas, pero encontramos varias especializadas, varias de tema religioso (desconozco si los austríacos son muy espirituales). Son grandes, tienen por lo general secciones de literatura e infantil muy amplias, y es particularmente notable el tamaño de su sección de métodos de idiomas, mucho mejor surtida de lo habitual, motivo evidente pues todos nuestros interlocutores hablaban inglés, y en varios casos, también español (me imagino que su dominio del francés y el italiano, idiomas fronterizos, es aún mayor).
Todas las librerías visitadas tenían una parte de papelería de tamaño variable. Pese a tratarse del mes de agosto, todas tenían un volumen considerable de calendarios y agendas. Muchas tenían bolsas de tela para llevar libros, o fundas de distintos tamaños.
Prácticamente todas trabajan audiolibro en alemán, que debe tener una demanda considerable. Y todas tenían el e-reader de Sony (por cierto, el único que ofertaban), que ha debido hacer una campaña masiva allí.
Larsson allí no tiene demasiada presencia, aunque sí lo vimos publicado, por lo que o bien no ha triunfado como aquí, o bien su éxito fue hace tiempo y ya no permanece en las mesas. El top difiere bastante del nuestro, con mucha presencia de autores alemanes. Le conceden mucho espacio a la literatura negra y de ciencia ficción. El volumen de bolsillo es considerablemente superior y marcadamente más barato; hay colecciones de clásicos (Reclam, por lo visto, una institución) a partir de 4€ e incluso libros breves y de calidad (ej: Novecento, de Baricco) a 3€. TaschenVerlag tiene una colección preciosa en bolsillo cartoné de colores brillantes, con varios títulos de Gª Márquez, a 9€. Casi todas tienen literatura en inglés, varias también en francés, italiano y español. Vimos una edición de "La mano de Fátima" en rústica aquí inexistente (a 25€).
Todas las librerías visitadas utilizan etiqueta, el modelo es bastante similar. El IVA de los libros es el 10%, y pese a ello el precio es, por lo general, ligeramente más barato que aquí.
Especial homenaje a las dos que más me gustaron: ÖBM, viejita, con estanterías de madera y retratos de grandes autores, acogedora y dulce; y MORAWA, el gigante, que lo tiene casi todo (¡¡5 estanterías sólo de cómic manga!!) con libros gigantes para niños, revistas, un cuarto entero de turismo (las secciones de guías de África y Asia separadas por países, imaginaos el volumen...), y que por vender vende hasta bebidas.
Aún así, la crisis llega a todas partes y se notaba que no estaban en su mejor momento: las mesas tenían pilas poco cargadas, las estanterías bailaban ligeramente. En ninguna percibimos una afluencia que justificara su volumen, aparentemente. Sin embargo, el número de librerías existente demuestra que los austríacos leen mucho, y no dudo de que superarán el bache.
Un ejemplo y una alegría.

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Hace ya tiempo que miria quiso creer. Percibo cambios en el horizonte y hay que afrontarlos. Seguiré hablando sola, pero en voz un poco más alta, por si alguien quiere replicar.

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