Maggie O'Farrell, Salamandra, 2009.
Esme Lennox es una anciana que lleva sesenta años encerrada en un psiquiátrico. Ahora el centro va a cerrar y buscando a su familia localizan a Iris, una treinteañera un poco especial, que posee una tienda de ropa de segunda mano y se debate entre su amante, Luke, hombre casado y con hijos, y su hermanastro, Alex, del que sigue enamorada desde la adolescencia. Iris no desea hacerse cargo de Esme, pero la casualidad le hace pasar un par de días con ella y no podrá evitar intentar averiguar qué ocurrió, en qué consiste su locura, por qué fue encerrada con tan sólo 16 años. Y sin saberlo va desentrañando los secretos más oscuros de su propia familia....
La historia tiene bastante de previsible, lo que no le resta interés; queremos saber qué pasó, qué pasará, porque tanto Esme como Iris son personajes adictivos a los que nos gustaría conocer y poder decirles: "seguid así, no les hagáis caso, podéis ser como queráis". Vamos leyendo más y más, con una sonrisa a veces, con los labios apretados otras (serán cabrones....) hasta llegar al final, y de repente llega al final, y no lo podemos creer (¿de verdad ha pasado lo que creo que ha pasado?) y volver atrás, repasar, y sí, eso parece...
¿Qué será de ellos ahora? ¿Qué pasará con Esme ahora que Iris está a su lado? y con Alex e Iris, ¿tratarán de fingir que no se han dicho nada?.... yo querría saberlo....
1 comentario:
contigo se VIVE la literatura. Ayer por la tarde tomé un café contigo, con Iris y con Esme.
Gracias
Publicar un comentario