David Gilmour, Mondadori, 2009.
David Gilmour es un crítico de cine canadiense que narra en este libro la peculiar relación que mantiene con su hijo adolescente a raíz de que él empiece a sentirse poco motivado por los estudios. Le ve acercarse al lado oscuro y se da cuenta de que si no toma una decisión poco convencional le perderá para siempre, así que le propone que deje el instituto, pero con dos condiciones: no puede tomar drogas y tienen que ver juntos 3 películas a la semana (elegidas por el padre) y comentarlas. David piensa que así mantendrán cierta comunicación y Jesse tendrá algo de formación, por poco ortodoxa que sea.
Empieza el cineclub y David recuerda las películas elegidas, cómo las presentaba para despertar interés, las escenas que deslumbraban a Jesse. Pero también sus dudas sobre si no estaría condenando a su hijo al fracaso por ser demasiado benevolente; los primeros desengaños amorosos de Jesse y cómo le acercan a su padre... La construcción de una relación sólida y muy tierna.
Es especialmente interesante cómo David, al ser el narrador, va plasmando sus dudas; no sólo sobre el futuro de Jesse, sino sobre su propio trabajo, su frustración por ver que su hijo crece y no podrá protegerle eternamente, la contención que intenta cuando ve que él desea (y debe) ser tratado como un adulto...
Es un texto fácil de leer, simpático, que favorece la identificación, narrado con humor y mucho cariño. Aunque pueda parecer demasiado idílico para ser real, está contado de forma verosímil.
Muy recomendable para fanáticos del cine, para aquellos que sólo pueden ver películas y nunca leer libros, o para gente interesada en buenas historias.
Pdta: hojead la sobrecubierta por dentro...
martes, 19 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Datos personales
- miria quiso creer
- Hace ya tiempo que miria quiso creer. Percibo cambios en el horizonte y hay que afrontarlos. Seguiré hablando sola, pero en voz un poco más alta, por si alguien quiere replicar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario