Leer esta obra ha sido para mí una pérdida de tiempo, y si la he terminado ha sido únicamente por su breve extensión, 192 págs. No comprendo por qué Alfaguara no ha decidido incluirla en una colección juvenil, como su serie roja, sólo se me ocurre que el éxito de "El niño del pijama de rayas" les anime a sugerir a sus lectores adultos libros para jóvenes.
Es la primera obra traducida al castellano de este autor japonés, y viene avalada por un éxito arrollador en su país, donde ha motivado una serie de televisión y un cómic manga. Sakutarô, destrozado de dolor por la muerte de su novia Aki, rememora cómo se conocieron y los momentos que pasaron juntos, repasando los años de adolescencia en que la amistad se transformó en amor. Es una historia tremendamente ñoña y sosa, de jóvenes con conversaciones bastante más infantiles de lo que esperaba de ellos, que no muestra ni un solo momento álgido y que no tiene justificación ninguna.
Es un claro ejemplo de que tener algo que contar no es suficiente para hacer un libro, pues hasta un argumento tan proclive a la empatía como la muerte de un ser querido puede provocar aburrimiento.
2 comentarios:
gracias miria. Me tentaba su lectura porque una conocida de nombre "Cuchi" me la recomendó, pero no sé porqué puse en dudas sus palabras.
Sin duda alguna me fío mucho más de tí que de esto sabes un rato.
Enhorabuena por el blog y por los comentarios tan concisos y certeros.
Guerrera de Xian Lau
gracias Miria. Una conocida mía de nombre "Cuchi" me aconsejó su lectura pero no sé porqué no di crédito a sus palabras. De tí si me fío, que de esto sabes un rato.
Enhorabuena por el blog y por tus comentarios tan concisos y certeros.
Guerrera de Xian Lau
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