Danny Boyle, EUA, GB, 2008.
Es una historia conocida: un chico y una chica, pobreza extrema, avatares continuos. El ingenio aguzado por el hambre. Traición y fidelidad. Esperanza, ingenuidad, desencanto. Tanto sufrimiento debe merecer un final feliz. In media res, flashback, narración que reengancha con su principio.
Son los ingredientes clásicos de una peli de aventuras, cocktail de supervivencia y amor aderezado esta vez con dosis de amargura y crítica social. La vida construida sobre una montaña de basura, todo es tan duro que llega un momento en que te vuelves insensible. Pero todos tienen los dientes tan blancos, y los ojos enormes les brillan tanto que cómo no desear que les salga bien.
A su favor, que provoca empatía desde el primer momento, fotografía espectacular, montaje sugerente. En contra, excesivo dramatismo, y una mujer pasiva absolutamente indefensa como contra del protagonista (¿cumple su destino, o más bien lo vence?).
¿Es para tanto bombo? Yo diría que no. Es tierna, simpática y entretenida, ideal para una tarde de domingo, pero fácil de olvidar; una prueba más de que los oscar están sobrevalorados.
Pdta: Qué bien me cae Carlos Sobera, que siempre estaba del lado del concursante y que sabía hacer reir sin incomodar a su invitado, y no este presentador mezquino y mal afeitado al que le deseamos que se quede sin trabajo...
domingo, 15 de febrero de 2009
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- miria quiso creer
- Hace ya tiempo que miria quiso creer. Percibo cambios en el horizonte y hay que afrontarlos. Seguiré hablando sola, pero en voz un poco más alta, por si alguien quiere replicar.
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